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Dejar a un equipo veterano y que sabe lo que hace adelantarse nada más arrancar el partido en un pequeño desliz que genera una falta, obliga a remar contra corriente muy pronto. El Atleti acusó (mucho) el 1-0 y pudo haber enterrado antes de tiempo sus opciones de no mediar Alex primero a los pies de Edgar y Álvaro después sacando el rechace rematado por Aarón Rey. No habíamos consumido más que diez minutos y aquello asustaba porque el Sabadell mandaba en todas las facetas del juego. Como si al filial le pudiera la situación, nueva para todo el mundo.

 

La suerte que tiene el filial es que tiene jugadores distintos, gente como Riquelme u Oscar que encuentran espacios cuando para el resto no hay sino hormigón. El extremo encontró dos balones para jugárselos mano a mano y el Sabadell dio dos pasos atrás automáticamente. Eso liberó un poco a Oscar y a Toni Moya para que el partido se equilibrara y llegara alguna aproximación colchonera. No con tanta entidad como poner el miedo en el bando catalán pero sí suficiente para que los últimos veinte minutos de la primera mitad se jugaran en campo arlequinado

 

La segunda mitad amaneció igual. El Sabadell a la carga. En los primeros cinco minutos de este período tuvo opciones para rematar el encuentro pero se topó con Alex que sostuvo a un Atleti que seguía viéndose superado por el buen hacer de los catalanes. La diferencia con la primera mitad es que Riquelme apareció antes para «asustar» con un disparo abajo que obligó a un paradón de Mackay. Al filial le hacía falta que la banda derecha también entrara en juego porque Valera, vigilado estrechamente, no encontraba forma de irse, entre otras razones porque enseguida se hizo con el mando del juego. El juvenil quiso, se pegó a la cal y al Sabadell se le incrementaron los problemas.

La diferencia es que los arlequinados tenían una salida fácil con el pelotazo para que Edgar lo escondiera (con Boris fue lo mismo) y los atléticos tenían que llevar el balón de lado a lado para encontrar un hueco en un muro de hasta nueve jugadores que no dudaban en parar el partido al más mínimo desborde. La estrategia muy clara era esperar una pérdida para armar una contra y finiquitar la eliminatoria. El tiempo corría a favor de los catalanes y su experiencia supo poner a favor ese factor para recuperar el control del partido. Les interesaba que no se jugara a nada e interpretaron la función a la perfección.

La incapacidad del Atleti para rendirse le permitió tener opciones para empatar, sobre todo en un mano a mano de Borja Garcés que no supo superar a Mackay. También se pidió un penalti que no lo pareció por mano de Boris, involuntaria. La multitud de cambios también se alineaba con los que mandaban en el  marcador porque había parón impidiendo a los colchoneros coger ritmo. Y en un barullo en el área «local» Álvaro García sacaba petróleo para mandar el partido a la prorroga. Merecido o no, el filial se agarraba al clavo ardiendo de la prórroga.

El gol asentó al Atleti que arrancó el tiempo extra con mejores sensaciones. Al poco una dejada de Camello obligó a Mackay (merece paga doble) a quitarle el balón de las botas a Borja. El aviso convenció al Sabadell que su estrategia original de falta de ritmo era la mejor alternativa y, entre eso y las lesiones, volvimos a ver paradas como si fuera la línea uno del metro. Hubo poco en la primera mitad de la prórroga hasta que, otra vez, Borja puso a prueba con un gran disparo a Mackay con parada notable del meta arlequinado

Tras cuatro meses de parón una segunda parte de prórroga es una proeza, para todos porque el cuerpo se resiste a seguir por falta de ritmo y el cerebro sólo procesa cansancio. El palo impidió a Camello poner a su equipo por delante tras asistencia de Borja, bullidor en el tiempo que estuvo. Y lo que son las cosas en el 120 Alex tuvo que jugarse el tipo ante Lanzarote para asegurar los tiros desde los once metros. Y ahí decidió la suerte.

SABADELL
Mackay; Pedro Capó, Coch (A), Grego; Rubio, Angel, Cuevas (Lanzarote 95´), Ozkoidi (Heber 76´) ; Aarón Rey (Beitia 84´ (A)), Edgar (A) (Boris 65´) y Boniquet (Pascual 76´)
ATLÉTICO B
Alex; Ricard, Mejías (A), Álvaro García (Rojas 106´), Manu Sánchez; Valera (Abde (A) 76´), Sanabria (A) (Tropi 85´ (A)), Toni Moya, Riquelme (Cedric 69´); Oscar (A) (Borja Garcés 76´)  y Camello
GOLES 1-0 Edgar (4′); 1-1 Álvaro García (90′). Penaltis: 1-0 Lanzarote gol, 1-0 Toni Moya al palo,  Ángel 1-0 para el meta; Tropi 1-1 gol, Grego 1-0 para el meta, 1-1 Cedric alto, 2-1 Boris gol, 2-1 Abde para el meta, 3-1 Eder gol
ÁRBITRO Mateo Busquet, colegio balear.
INCIDENCIAS Nuevo Mirador
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