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mañana plomiza en Pozuelo de Alarcón para recibir al Pozuelo y al Torrejón, en una ciudad confinada con motivo de la pandemia, y en un partido que se jugaría a puerta cerrada, entre dos ilustres clubes de la Tercera madrileña.

La primera gran oportunidad de marcar fue para los visitantes, a los cinco minutos le llegaba un balón a Oscar en la frontal del área, para que desde allí lanzase un disparo con su bota derecha que se estrellaría en la cruceta de la portería defendida por Alan, tras rozar el cancerbero el balón con su manopla izquierda.

El Torrejón salió mucho más presionante, y fruto de ello fue el dominio que tuvo del partido durante los primeros compases, acercándose al área de los de verde con bastante peligro, logrando varios saques de esquina, y alguna que otra falta peligrosa al borde el área local.

Llegado el minuto trece el Pozuelo se acercaría a los dominios de Nacho, y en una jugada trabucada, el cuero le llegaba a Prada por la izquierda del área, sacándose el lateral zurdo un remate con su pierna izquierda, duro, raso y por bajo, que detenía el guardameta visitante, con algún que otro problema.

Juanjo Granero situó a su equipo con una línea de cuatro atrás, dos mediocampistas por delante, como enlace con la delantera Palacios, y tridente atacante, dejando mucha movilidad a Darío.

José Luis Sánchez posicionó un cuarteto defensivo, como pivote Pablo, dúo de centrocampistas, y para el gol triplete ofensivo.

El Torrejón paso a paso se iba haciendo con el control del juego, y las pocas oportunidades de marcar salían de las botas de sus jugadores, mientras que el Pozuelo no encontraba los mimbres con los que hilvanar su juego.

Ambos entrenadores estaban muy dialogantes con sus discípulos, insuflándoles ánimos constantes desde la banda, corrigiendo errores, y hasta protestando algunas decisiones arbitrales.

Y el juego transcurría entre saques de esquina para el Torrejón que no proporcionaban ningún redito a su equipo, y una falta de animo en los jugadores locales que se contradecía con las ganas que ponía Juanjo Granero con las instrucciones que impartía desde la zona técnica.

Palacios, que estuvo muy gris, como el día, en todo el partido, pasada la media hora de juego aprovechó un centro al área para rematar por encima de la portería contraria. Poco después, en una jugada trenzada por los de verde, Palacios cedía la bola a Prada, y este a Oscar, sacándose el delantero un chut que estrellaría en la nutrida defensa rojilla.

En los últimos cinco minutos de esta primera mitad estuvo algo más activo el conjunto del norte, y Darío en una mínima oportunidad enviaba un centro templado a Palacios, para que el mejicano rematase alto por encima del travesaño.

El Torrejón mantenía las líneas muy juntas, mientras que el Pozuelo tenía una descompensación entre la media y la defensa, dejando espacio libre a los jugadores de la línea medular visitante, que lo aprovechaban para hacer jugar a los de casa en su terreno de juego únicamente.

Así las cosas el colegiado pitó el final de la primera mitad, y los jugadores, cada uno por un lado del estadio, accedieron a los vestuarios, respetando en todo momento las medidas de seguridad que plantea el Covid19.

Del Barco puso el balón en juego quince minutos después, dando comienzo al segundo periodo, desarrollando el partido por los mismos derroteros, el juego lo ponía el Torre y la contra la llevaba el Pozu.

Valverde a los cinco minutos, fruto de su presión, lograba forzar al defensa a que enviara el balón a córner, y la posterior jugada ensayada finalizaría con un fuera de juego de un delantero visitante.

La organización del juego por parte del Torrejón casi siempre le correspondía a Pablo que habitualmente lo hacia desde la izquierda para alimentar de balones a sus compañeros, y esta misión en el Pozuelo estaba muy diluida, pudiéndose decir que nadie manejaba la manija del juego, brillando esta organización por su ausencia, siendo lo mas parecido lo que intentaba hacer Palacios, con poco acierto, pues estaba mas preocupado de enlazar con la delantera que ir a coger el balón para entregárselo al resto de sus compañeros.

En el minuto sesenta, en una gran jugada de la delantera de los de Ardoz, el balón le llegaba a Rubén por la derecha, el extremo centraba al área para que pegado al poste rematase Mario, repeliendo su testarazo Alan en dos tiempos, despejando finalmente Momprevil la pelota lejos de su portería.

El tiempo se iba consumiendo, y si había alguna oportunidad de desnivelar el marcador, la sensación siempre era que partían de las botas de los jugadores foráneos, que en el minuto sesenta y dos lo intentarían de falta directa, pero el lanzamiento de Fran se estrellaría en la barrera.

Tuvo influencia en el juego de su equipo, el Pozuelo, con la incorporación al césped del número ocho, Morato, pues el equipo de Granero por fin encontró la persona que llevaría el peso del juego de los de verde, a pesar de que esto ocurría cuando quedaban poco más de veinte minutos de partido.

Estaba siendo muy vistoso el choque de trenes que suponía el enfrentamiento entre el defensa central del Pozuelo, Momprevil y el ariete del Torrejón Valverde, ambos jugadores con características similares de poderío físico, no exentas de dominio del balón, cuando este les llegaba a sus dominios saltaban chispas de sus choques, pero todo envuelvo en una tensión de máxima rivalidad, y de total juego limpio.

En el minuto ochenta y cuatro los jugadores del Torrejón perdían un balón cerca de su área, o mejor dicho los del Pozuelo les robaban el cuero, salia corriendo tras el esférico Oscar, quien antes de que la pelota se perdiera por la línea de fondo lograba centrar al área, y allí con la “caña” esperaba el ex del San Fernando David del Barco Sánchez para rematar al fondo de la red, 1-0 para el Pozuelo, que sentenciaba el encuentro a poco de finalizar el tiempo reglamentado, un gol que dejaba muy tocado al Torrejón, quien por juego, ganas y oportunidades no se lo merecía, pero ya lo dijo ese entrenador serbio hace años, Vujadin Boskov: “futbol es futbol”.

Y a partir de este momento, incluidos los cuatro minutos de prolongación que concedió el árbitro, en el Valle de las Cañas no sucedió gran cosa, y el encuentro puso el cartel de FIN, con un Pozuelo encantado con el resultado, como dejaba clara la cara de su risueño entrenador un feliz Juan José Granero, y un frustrado Torrejón, que nos dejaba ver el rostro compungido de su entrenador José Luis Sánchez, que animaba a sus jugadores, pero que debía de estar pensando lo injusto que es en ocasiones el futbol.

POZUELO Alan; Robles (A) (Camello 68´), Momprevil, Mejía (A) (Carlos 56´), Prada; Dani García (Morato 68´), Héctor; Palacios; Oscar, Del Barco, (A) (Godoy 89´), Darío (Sergio 89´).
TORREJÓN
Nacho Esteban; Fran Sánchez, Álvaro, Ballesteros, Dani (Adrián 87´); Pablo Rojo; Rubén (Fredy 87´) (A)), Heras; Oscar Cabo (Diego 68´) Valverde, Mario (Chino 78´)
GOLES 1-0 Del Barco (84′).
ÁRBITRO De la Mata Martínez. Amonestó al técnico visitante, Joselu.
INCIDENCIAS Valle de las Cañas, partido a puerta cerrada.
Los Importantes 2020/2021
POZUELO
TORREJÓN
3. 3.
2. 2. Pablo Rojo
1. Prada 1. Valverde
E: Juanjo Granero 1 E: Joselu 2
Á: De la Mata Martínez 2
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