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Con la yema de los dedos rozó la victoria el Leganés B. El equipo dirigido provisionalmente por Sergio Solís vio como se le iban dos puntos en el minuto noventa y cuatro, después de ponerse dos veces por delante en el marcador, la última en el minuto noventa y dos. Dos puntos de esos que luego se echan de menos a mediados de mayo.

Más que bueno, el partido fue eléctrico, a arreones. Tres de los cinco goles llegaron en apenas cuatro minutos; mientras que los dos últimos llegaron en tiempo de prolongación, con apenas dos minutos de separación.

En su ascenso provisional (al menos por el momento), Sergio Solís apostó por la movilidad. A la hora de defender, el filial pepinero formaba con un 4-2-3-1, son Navarro por detrás de Dorian. A la hora de atacar, con el balón en los pies, el siete del filial adelantaba su posición, para emparejarse con el pichichi pepinero, que muchas veces se dejaba caer a la banda izquierda.

Precisamente en una de esas caídas a banda izquierda llegó el primer tanto del partido. Tanteándose ambos equipos, al correr del minuto ocho, Dorian se aprovechó de una pérdida del equipo alcarreño por ese flanco, para avanzar sin oposición, ganando la carrera a la línea de cuatro defensiva morada. Una vez que puso un pie en el área, soltó un zapatazo al segundo palo, colando el balón cerca de la escuadra.

Por debajo en el marcador, el Deportivo Guadalajara se hizo con el balón, obligando al Leganés B a jugar más atrás que de costumbre, aunque sin encerrar al filial en su campo. Bien plantado sobre su campo con el 4-2-3-1 mencionado, los blanquiazules no dejaron circular con comodidad al equipo de Gonzalo Ónega, al que solo le quedó el recurso del balón largo para superar las líneas. Solo de ese modo el equipo castellano pudo superar a la zaga madrileña en el primer tiempo, llegando por banda diestra sus mejores acciones, en dos disparos de Stevens (buena parada de Alvín) y Chupi (balón a la madera). Por parte del filial, Dorian obligó a Samu Pérez a desviar el balón a córner con otro gran disparo cruzado. Un saque de esquina tras el cual Aguirre rozó el segundo antes del descanso, que habría cambiado y de que manera el desarrollo del partido.

La segunda mitad tuvo un comienzo muy eléctrico. En apenas cuatro minutos, los que van del cincuenta al cincuenta y cuatro, pasamos del 1-0 al 2-2, logrando el equipo visitante darle la vuelta al marcador en apenas dos minutos. A los cinco minutos del paso por vestuarios, Iván Riveiro empató con un golazo de falta directa desde la frontal del área, rozando el palo a media altura. Dos minutos después, Morcillo hacía de cabeza el 1-2, rematando sin apenas oposición en el área chica un buen centro desde la banda diestra. A continuación, y tras un córner, el colegiado (a instancias de su asistente) decretó un penalti por mano dentro del área, que Dorian transformó en el 2-2, lanzando el balón a la izquierda de un Samu Pérez que se venció al lado contrario.

Tras cuatro minutos de locura, ambos equipos bajaron el ritmo del partido, aunque no se conformaban con el resultado. El centro del campo apenas existía, logrando recibir los puntas de unos y otros muchos balones en torno a las áreas. Solo el buen hacer de las dos defensas, anticipándose y cortando esos balones, propiciaba que no se vieran más goles. Y como quiera que no eran infalibles, cuando los delanteros ganaban las acciones a los defensores, era la mala definición de éstos últimos los que propiciaban que el marcador no se alterara, puesto que ocasiones se veían por los dos bandos.

Parecía que tras esos cuatro minutos locos, el marcador no se iba a mover más. Craso error. Ya en tiempo de prolongación, el Leganés B lograba ponerse de nuevo por delante. Tras un saque de esquina a la derecha del portero, Sergio Navarro remató sin oposición en el segundo palo, sacando en esos instantes al filial de los puestos de descenso, por primera vez desde la segunda jornada. Pero como se suele decir, poco duró la alegría en casa del pobre, puesto que el equipo alcarreño, volcado con todos sus futbolistas en torno al área, dio al traste con las esperanzas pepineras. Tras una gran jugada personal, Cheki asistió dentro del área a Iván Moreno, para que éste hiciera el 3-3 definitivo que, aunque hace justicia a lo visto sobre el césped, dejó un mal sabor a un Leganés B que, eso sí, al menos hasta que acabe la jornada, no ocupará puesto de descenso directo. Y sobre todo, dando sensaciones de no ser un equipo muerto, que tiene argumentos (sobre todo ofensivos) para optar a la permanencia.

 

LEGANÉS B Alvin; Lalo, Alba (Álex Gil 61’), Armenteros (A) (Zekri 85’), Ro; Llamas, Rentero; Aguirre (Álvaro José 77’), Sergio Navarro, Luis Molina (A); y Dorian (Alberto Salido 77’).
GUADALAJARA
Samu Pérez; Stevens (Gerard 82’), Richi Souza (Nanclares 82’), Ablanque, Sergi Segura; Darío García (A), Cruz, Iván Riveiro (Cheki 89’); Chupi (A) (Iván Moreno 67’), Morcillo y Fran Santano (A) (Thompson 82’).
GOLES 1-0 Dorian (8’); 1-1 Iván Riveiro (50’); 1-2 Morcillo (82’); 2-2 Dorian (penalti) (54’); 3-2 Sergio Navarro (92’); 3-3 Iván Moreno (94’).
ÁRBITRO Álvarez Dorado, colegio andaluz. Expulsó al jugador del Leganés B Sergio Arratia, cuando estaba esperando para entrar al terreno de juego, protestando al no haberse percatado el colegiado que había solicitado el filial un doble cambio.
INCIDENCIAS ID Butarque, unos 350 espectadores.
Los Importantes 2022/2023
LEGANÉS B
3. Dorian
2. Navarro
1. Aguirre
E: Sergio Solís 2
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