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a afición del filial azulón se encontraba expectante ante el debut en casa del nuevo entrenador, Emilio Ferreras, que tras lograr la victoria en su primer partido en Las Palmas ilusiona a la afición por la lucha por la permanencia. El Rayo Majadahonda por su parte, en mitad de una temporada sólida, tras empatar frente al Castilla, y consolidar su candidatura por la lucha por los puestos altos de la tabla.

En el once de Ferreras veíamos cambios respecto a lo que solía ser el equipo con Montoya, un 4-4-2, con las novedades de Borja en el centro del campo que venía contando con pocos minutos, acompañado de Hugo Díaz, y en la zaga Poulolo que baila entre las posiciones de central y centrocampista junto a la novedad invernal Diori.

El Rayo y su entrenador Julián Calero, partían con un 4-2-3-1, con Mesa en punta, arropado en los costados por Borja Díaz y Tamayo para dejar la media punta al nuevo fichaje, Carlos Bravo, que llega procedente de la Ponferradina mediante cesión tras disputar minutos en la categoría de plata del fútbol español. En el centro del campo, Jean Jules y Llorente como habituales, y atrás Andrade, Charlie, Pulido y Sánchez, junto a Jagoba en el arco.

La propuesta del filial azulón era clara, presión muy alta impidiendo la salida de balón en construcción del rival, y adelantando líneas en bloque. Todo esto le daría un partido de cara, puesto que en el minuto cinco del partido el colegiado andaluz señalaba penalti de Sánchez sobre Hugo Duro que acababa con la transformación del mismo por parte de Miranda y la expulsión del jugador visitante.

Julian Calero no quiso hacer cambios en el esquema y jugó gran parte de la primera parte con defensa de tres, eso sí, con un espléndido Jean Jules permanentemente retrasando su posición para ayudar en la salida de balón y en la transición defensiva, formando una especie de rombo junto a los tres centrales para intentar luchar contra la inferioridad numérica, tal y como nos contó el propio entrenador después del encuentro.

El Rayo Majadahonda pese a su inferioridad numérica consiguió reaccionar y embotellar durante veinte minutos al Getafe, a quienes les costaba salir jugando desde atrás. Pero en el veinticinco, Calero, sustituye a Tamayo dando entrada a Jesús en la defensa, desplazando a Pulido al lateral derecho y restableciendo la defensa de cuatro, un cambio que perjudicó al equipo ofensivamente.

Al borde del descanso, otra internada en el área de Hugo Duro acababa con el derribo del delantero por parte de Pulido, y el árbitro señalaba de nuevo la pena máximo. El propio Hugo Duro fue el encargado de convertir y poner el segundo tanto del encuentro.

La segunda parte siguió un guión similar, el conjunto de Calero tocado anímicamente tras encajar dos goles en sendos penaltis que ellos consideraron injustos, y por su parte el equipo azulón muy tranquilo con el partido en su control y con superioridad numérica, aunque eso sí, con problemas en la fase de creación en el centro del campo en muchas ocasiones en la base de la jugada, precipitando pases en exceso y con demasiado nerviosismo.

El conjunto del norte de Madrid intentó cambiar la cara al partido con la entrada de hombres de ataque como David Martín o Carlitos, volviendo a la defensa de tres, ocupando Carlitos la mediapunta para dar desborde y un punto más de velocidad al encuentro. El Getafe hizo lo propio con la entrada de Lobato o Pesca, para reforzar con jugadores de refresco los dos volantes de banda, y seguir perforando las bandas rivales con problemas en el repliegue a los costados por la defensa de tres.

Y en el minuto ochenta y cuatro, llegaría el remate final al partido por parte de un Hugo Duro que estuvo espléndido durante todo el encuentro, y que luchó un balón dividido con la defensa del Rayo Majadahonda ganando la partida al central, trastabillado, y poner en el fondo de la red el tercer tanto del equipo y el segundo en su cuenta particular. Tan solo un minuto después fue sustituido dando entrada a Kostas, recibiendo la ovación de su público.

Al final el encuentro finalizó con la esperanza más a flor de piel que nunca para el filial, que tras la llegada de Ferreras parecen haber recuperado la senda de la victoria y haber encontrado el camino para librarse del descenso. El Rayo Majadahonda finalizó muy descontento con la actuación arbitral que afirman fue perjudicial, aunque sin embargo seguirán en zona alta de la tabla, con un equipo muy sólido, y peleando por acabar en la zona noble de la categoría de bronce.

GETAFE B Dario, Jose Carlos, Iglesias, Hugo Díaz, Diori, Poulolo, Ángel (Lobato 73’), Borja, Hugo Duro (Kostas 85’), Miranda (Pesca 79’) y Alfonso.
RAYO MAJADAHONDA
Jagoba (A), Manu Sánchez (R), Llorente, Pulido (A), Carlos Bravo (David Martín 70’), Ruben Mesa, Tamayo (Jesus 25’), Borja Diaz, Andrade (Carlitos 70’ (A) ), Charlie (A) y Jean Jule (A).
GOLES 1-0 Miranda (5′), 2-0 Hugo Duro (40′), 3-0 Hugo Duro (85′)
ÁRBITRO Alejandro Ruiz Aguilera, comité andaluz.
INCIDENCIAS Ciudad Deportiva Getafe C.F, unos 200 espectadores.
Los Importantes 2019/2020
GETAFE B
RAYO MAJADAHONDA
3. Hugo Duro 3. Jean Jules
2. Miranda 2.
1. Poulolo 1.
E: Emilio Ferraras 2 E: Julián Calero 1
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