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primer partido de la temporada en el Di Stéfano, y primeros dos puntos que vuelan de Valdebebas. El Castilla recibía en el estreno liguero al Melilla, que debutaba en Primera RFEF, aunque no lo pareció. Los jugadores demostraron tener mucho más oficio en esto del fútbol, que los imberbes canteranos madridistas, que mucho tendrán que aprender para repetir el play off del pasado curso.

Desde el inicio se notó que era el primer partido de liga. No es que fuera una pachanga ni mucho menos, pero se notaba a ambos equipos falta de rodaje y de chispa. Aunque en todo momento jugaron ambos equipos el balón por el suelo, les faltaba ritmo y sobre todo velocidad para tratar de sorprender al contrario. Pero lo que sí que firmaban ambos equipos para el resto de la temporada, es la efectividad del primer tiempo; puesto que en las tres ocasiones que crearon, lograron marcar.

Para este primer partido, Raúl dispuso de un 4-1-4-1, aunque en fase ofensiva el filial cerraba con tres atrás. Por la derecha, Tobías se metía al centro del campo, para que Edgar adelantara su posición y se pusiera en segunda línea; mientras que cuando la jugada se iniciaba por la izquierda, Obrador era más vertical, adelantando su posición a la de extremo, “empujando” a Manuel Ángel a jugar junto a Álvaro Rodríguez. Enfrente, para su debut melillense en la categoría, Miguel Rivera dispuso de un 5-4-1, pero sin encerrar a su equipo. El equipo de la ciudad autónoma jugaba muy ordenado, sin conceder espacios, pero mirando siempre hacia adelante, con la línea de cinco muy adelantada. Además, muy pronto el equipo azulillo sufrió un contratiempo, al tenerse que retirarse en camilla Armenteros.

Como decimos, el juego era más bien espeso. Sin hacer dormitar al espectador, pero sin ser un gran espectáculo. El juego de ambos equipos era muy previsible, y no eran capaces de tan siquiera pisar las áreas. Los porteros vivían plácidamente el partido, al no tener que intervenir. De hecho, tan inofensivos eran unos y otros, que el primer gol, aunque vino más o menos pronto, tuvo que ser fuego amigo. Alberto Martín filtró un balón, buscando el desmarque del capitán Jose Antonio González. Al estar en posición adelantada, Marvel se tiró tratando de cortar el balón, golpeando defectuosamente en dirección portería, entrando el esférico junto a la cepa del poste.

Muy pronto se rehízo el Castilla del gol encajado. Seis minutos después del autogol de Marvel, Gonzalo niveló la contienda. En un córner colgado por Nico Paz con música hacia el segundo palo, Gonzalo picó el balón con la testa, entrando en la portería tras dar un bote.

Empezaba de nuevo el partido con el marcador equilibrado, lo que podía hacer pensar que el juego ganara en calidad, pero no fue así. El desarrollo del mismo no varió, aunque antes del descanso hubo otro gol. Como no podía ser de otro modo, fue tras un fallo defensivo, esta vez del Melilla, que envió el balón atrás con poca velocidad. Ésta situación la aprovechó Gonzalo para rebañar el balón cerca de la frontal del área, cruzando el balón en el mano a mano con Salcedo, en la que fue la última acción reseñable del primer tiempo, a pesar de que se añadieron ocho minutos.

Tras el paso por vestuarios, Miguel Rivera volvió a mover el banquillo, retirando a Marchena para dar entrada a Vini. Y aunque el técnico visitante no varió el esquema de su equipo, esta vez sí el juego se animó. De hecho, en el primer minuto, Álvaro Rodríguez tuvo el tercero de cabeza, a servicio de Gonzalo desde la derecha.

Sin embargo, el que logró marcar en los primeros compases fue el Melilla. Esta vez el fallo defensivo fue mucho más grosero, puesto que Obrador le metió la pierna absurdamente ante Sergio Pérez en la esquina del área, indicando el punto fatídico Mallo Fernández sin dudarlo un solo instante. La pena máxima se encargó de ejecutarla Dani García, que empató de nuevo el partido engañando a Cañizares.

Reestablecida de nuevo la igualada, el juego se animó y mucho. Quizá porque las fuerzas comenzaran a fallar un poco, debido al ser el primer partido oficial de la temporada; quizá porque los mediapuntas se entonaran, y comenzaron a crear fútbol. Fuera como fuere, el caso es que el espectáculo futbolístico ganó y mucho en calidad, con un Castilla dominador que comenzaba a ver huecos en la línea de cinco visitante. Solo les faltaba a los hombres del filial lograr conectar con Álvaro Rodríguez, el hombre más adelantado. Es más, el nueve blanco logró perforar la portería rival, quedando anulado el tanto al indicar el linier que el balón había salido antes.

Viendo que ese desarrollo de partido no le interesaba, el Melilla comenzó a tirar de oficio, endureciendo el juego, y tratando de parar el partido con el llamado otro fútbol. A ello reaccionó Raúl introduciendo a dos hombres con perfil más ofensivo como Peter y Theo Zidane.

Pero a pesar de los intentos del técnico madridista, la partida la acabó ganando el equipo melillense. Los mirlos blancos no lograban darle calidad y velocidad al juego, mientras que los jugadores visitantes hacían todo lo posible para que el crono corriera mientras pasaban las menos cosas posibles sobre el césped.

 

REAL MADRID CASTILLA Cañizares; Tobías (A), Carrillo, Marvel, Obrador; Edgar (Peter 64’); Gonzalo, Nico Paz, Palacios (Theo Zidane 64’), Manuel Ángel (Víctor Muñoz 80’); y Álvaro Rodríguez (Noel 80’).
MELILLA
Salcedo; David Hernández, David Suárez, Caro, Armenteros (Moi Rodríguez 12’), Dani Martín (A) (Cotán 93’); Sergio Pérez (Gnali 93’), Alberto Martín, Marchena (Vini 46’), Jose Antonio González; y Dani García (Jose Enrique 73’).
GOLES 0-1 Marvel (propia puerta) (20’); 1-1 Gonzalo (20’); 2-1 Gonzalo (38’); 2-2 Dani García (penalti) (49’).
ÁRBITRO Mallo Fernández, colegio vasco.
INCIDENCIAS Alfredo di Stéfano, 1.382 espectadores.
Los Importantes 2023/2024
CASTILLA
3.
2. Gonzalo
1. Peter
E: Raúl González 1
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