campo de A Malata partido de fútbol entre el Racing y el Atlético de Madrid B
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todos sabemos que las hadas no existen aunque algunas madres lo parezcan. O eso creemos porque sólo desde la fantasía o lo sobrenatural se puede explicar la victoria del Atlético B ante su homónimo sportinguista. En casi todas las facetas del juego, salvo la definición, los asturianos fueron mejores y esa excepción fue la que salvó a un espeso Atleti. Lo dijo Nacho en rueda de prensa el Sporting traía muy bien trabajado el partido, no contó con el duende que tienen los colchoneros en el vestuario ahora mismo.

Sin haberse asentado en el campo el Atleti ya perdía 0-1. Un error tremendo en la salida del balón concedía una asistencia a Iván Elena que se quedaba solo ante Alex y le batía por bajo. Ninguno de los dos había tirado a puerta antes. El fallo debió quedar en el subconsciente del filial colchonero porque la primera mitad fue de lo peorcito que se le ha visto este año. Intensidad tuvo, precisión casi ninguna. Si no han sido los peores cuarenta y cinco minutos del año, le falta poco.

Claro que el rival también tuvo algo que ver: se cerró con orden, tapó con habilidad a Oscar para que no pudiera participar en el juego y eligió que iniciaran los centrales el juego para que hubiera menos claridad. Un primer acto de empate a cero que se zanjó con una mínima victoria visitante por un (uno no más) fallo. Es lo que tiene el fútbol, el especialista en “castigar” errores ajenos recibía una dosis de su medicina.

Lo malo para los visitantes es que el Atleti es una mala presa. Si queda vivo, muerde. Sin jugar bien, o no tan bien como otras veces, arrinconó al rival. Le fue empujando como si fuera un luchador de Sumo y acabó por sacarlo del dohyo. Por las bravas, con un Cedric desatado insistiendo como si le quedara al partido minutos para la bocina. Un penalti innecesario originó el empate, si bien antes ya habían tenido Darío y Oscar el gol en sus botas; al primero le sacó el balón el portero, al segundo un defensa bajo palos. Llegó el penalti en una incursión de Manu y el empate.

Se empequeñeció el Sporting y el Atleti lo leyó. En una contra de manual, robo de Cedric, Oscar descarga para la carrera de Darío, Ricard arrastra a los centrales para dejar a Oscar sólo delante del portero. En nada 2-1. Parecía que los locales cabalgaban hacia otra victoria pero el Gijón se rebeló, recuperó la pelota y exploró la gris tarde de los centrales atléticos para lograr (merecidamente) el empate. El campo se había inclinado de repente hacia el lado de Alex. El portero tuvo que poner los guantes para que no se hiciera el 2-3 justo después que el larguero le privara a los asturianos del premio gordo.

No tocaba que los gijoneses ganaran. En una arrancada de brío, otra vez por la izquierda, Cedric centró buscando a Darío al que le faltó un pelo para cabecear bien importunado por la defensa rival, con lo que nadie contaba es que en el lado contrario apareciera Solano (lateral derecho) para acabar la jugada con un zapatazo tremendo, rebosante de rabia que se coló como un cohete. Asomaba el minuto noventa. La hada madrina había tocado a los colchoneros, había premiado su fe, su entrega, su capacidad para competir siendo menos buenos que el rival.

ATLÉTICO B Dos Santos (A); Solano, Mejías (A), Álvaro García, Manu (A); Ricard (Tropi 68´ (A)), Mikel (Nando 79´), Sanabria, Cedric; Oscar y Darío (Carlos Isaac 91´).
SPORTING B
Joel; Bogdan, Villalón, Pelayo, Espeso; Garci, Aizpiri, Mece (A) (Bellini 90´), Bertín; Chiki (A) (Morilla 69´) e Iván Elena (César 24´).
GOLES 0-1 Iván Elena (14′); 1-1 Darío (penalti) (59′); 2-1 Óscar (67′); 2-2 César (72′); 3-2 Solano (89′).
ÁRBITRO Rodríguez Carpallo, colegio valenciano.
INCIDENCIAS Cerro del Espino, unos 300 espectadores.
Los Importantes 2019/2020
ATLÉTICO B

3. 3.
2. Cedric 2.
1. Solano 1.
E: Nacho Fernández 2 E:
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