Publicidad

nueva victoria del Sanse en su feudo, algo que ha dejado de ser noticia. Los de Marcos Jiménez son el equipo que más puntos ha sumado como local, de los cuarenta que conforman la categoría. Su última víctima fue este sábado la SD Logroñés, un equipo con una buena propuesta futbolística, pero muy blando. Vulnerable atrás, y con poca pegada arriba, a pesar de su buen juego colectivo.

Muy pronto se les puso a los blanquirrojos el partido de cara. Apenas habían pasado dos minutos, cuando los madrileños se pusieron por delante en el marcador. Tras la primera falta del partido, una jugada larga acabó en el 1-0. Carlitos centró desde la banda diestra, bajando Baró el balón con la testa en el segundo palo, habilitando a, Eneko Jauregui, prácticamente a placer, no tuvo poco más que hacer que empujarla para adelantar a los suyos.

El verse tan pronto por delante en el marcador asentó la idea del Sanse. Una línea de cinco atrás, con dos carrileros auténticos (Fer Ruiz y Borja Martínez), aunque sin darse muchas alegrías en ataque. Arriba dos hombres de referencia, para evitar que el equipo no se hundiera mucho, ante el buen trato de balón del rival. Y es que, en todo momento, el Logroñés trataba de jugar el balón, moviéndolo con criterio en el centro del campo, pero sin ser capaz de superar el entramado táctico de los sanseros. Y cuando lo hacían, el equipo de Raúl Llona pecaba de inocencia arriba, puesto que cuando lograban rematar, lo hacían desde la frontal del área, fuera o fácil para Miguel Bañuz. Enfrente los locales lo fiaban todo al contragolpe, liderados por Carlitos desde el perfil diestro, entrando como cuchillo en mantequilla a la blanda defensa riojana.

Y aunque el peso del partido correspondía a los forasteros, no daba la sensación de que los tres puntos pudieran volar del norte de nuestra Comunidad. Como decimos, los visitantes jugaban bien, pero no daban sensación de peligro real. Ni tan siquiera un “uy” gritaron los desplazados desde Logroño, que antes de la media hora, vieron como les caía el segundo, por mediación de nuevo de Eneko Jauregui. Esta vez tras un pase de Fer Ruiz desde la banda izquierda, que dejó al delantero completamente solo ante la portería, cerca del área chica, desde donde hizo el segundo con aún más facilidad que el primero.

Justo tras sacar de centro después del segundo gol, tuvo el Logroñés la mejor opción de marcar y meterse en el partido. Los visitantes pillaron con la banda diestra descubierta a los sanseros, y aquello lo aprovechó Soberón para colarse, y una vez internado en el área, disparar. El balón se estrelló en el interior del palo, topándose con Fomeyem en el rechace sobre la línea. Era la muestra más clara de que los riojanos se iban a marchar de vacío.

Con el 2-0 se llegó al descanso, ampliando la renta el Sanse nada más arrancar el segundo tiempo. A los cuatro minutos del paso por vestuarios, Carlitos corrió en un contragolpe unos cuarenta y cinco metros, ganando en primera instancia a los dos centrales visitantes. Sin embargo, una vez internado en el área, cuando bajó de revoluciones para rematar, vino como le encimaba Pelayo. Sin embargo, la fortuna se alineó con el de Esquivias, que a pesar de no rematar bien, vio como el balón tocaba en el central por abajo, lo justo para que Castillo no llegara, entrando con agonía en la portería.

Aunque quedaba prácticamente todo el segundo tiempo, todo quedó visto para sentencia. Los locales se dedicaron a no cometer errores que le pudieran costar un susto, y sobre todo, a ahorrar esfuerzos pensando en el partido de Copa del Rey del próximo martes. De hecho, Marcos Jiménez retiró rápidamente a Arturo para darle descanso, pensando ya más en el Fuenlabrada que en un Logroñés, que seguía a lo suyo. Los palos recibidos en forma de goles no hicieron variar el plan establecido por Raúl Llona, jugando un fútbol alegre, pero sin apenas pegada.

El partido se fue convirtiendo en un pasar de minutos que no quedará en la retina de los allí presentes. El Logroñés se gustaba, y el Sanse bien pertrechado atrás no sufría, a pesar de que a poco más de diez minutos para el final, los visitantes lograron recortar distancias. Casi desde la línea de fondo Xiker puso el balón al segundo palo. Un centro defectuoso, puesto que no fue ni a la altura de la cabeza, ni por bajo. Sin embargo, Jon Ander remató con el pecho en boca de gol en el segundo tanto, logrando batir a Miguel Bañuz.

Todo parecía apuntar que el subidón moral del gol podría darle picante al partido, pero no fue así. Ni por esas los visitantes se aceleraron, sin entrarles las prisas, siguiendo jugando a lo mismo. Lo mismo le ocurría a un Sanse, que sabía que si algo más pasaba en el partido, lo más probable era que fuera para mal suyo, puesto que el partido ya lo tenía ganado cómodamente. Y como nada más destacable ocurrió (salvo la expulsión por doble amarilla a Barreda), el 3-1 fue el resultado final, lo que deja a ambos equipos en mitad de tabla, y lo que más les importa, con un colchón importante con respecto a los puestos de descenso.

SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES Miguel Bañuz; Fer Ruiz, Barreda (AA 90’), Fomeyem, Baro (Juanra 71’), Borja Martínez; Carlitos (Mario 59’), Dani Molina (Fer Llorente 71’), Borja Sánchez; Arturo (Raúl 59’) y Eneko Jauregui (Javi Rueda 79’).
SD LOGROÑÉS
Castillo; Aizpún, César Caneda (Xiker 66’), Pelayo (A), Paredes; Sandoval (El Haddadi 77’), Soberón (Cordovín 77’), Diego Esteban (Emilio Lozano 18’) (A), Javi Pascual (A) (Calderón 66’); Arnedo y Jon Ander.
GOLES 1-0 Eneko Jauregui (2’); 2-0 Eneko Jauregui (28’); 3-0 Carlitos (49’); 3-1 Jon Ander (78’).
ÁRBITRO Gómez Lameiro, colegio gallego.
INCIDENCIAS JDH Matapiñonera, unos 1.000 espectadores.
Los Importantes 2021/2022
SANSE
3. Eneko Jauregui
2. Carlitos
1. Fer Ruiz
E: Marcos Jiménez 2
Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí