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Informa: Isma Corregidor

El Sanse está a dos partidos de volver a recuperar el Bronce. El equipo de Pablo Álvarez se deshizo del filial del Racing de Santander con menos apuros de lo que pueda da a entender el resultado, y estará en la finalísima por el ascenso.

Como decimos, el partido no fue tan sufrido como pueda dar a entender el 1-0 en la prórroga. Tampoco es que el Sanse pasara por encima del Rayo Cantabria ni mucho menos, pero no sufrió. De hecho, el equipo cántabro solo remató una vez a portería en los más de 130’ minutos que se jugaron, repeliendo bien Jagoba a Mateo en el tramo final de segundo acto del tiempo reglamentario.

El partido tuvo mucho menos ritmo y juego del que se podía prever, viendo el partido de ida. Los dos equipos jugaron de manera muy similar, apostando siempre por el balón por el suelo, y la elaboración lenta. Muy lenta. La primera mitad se desarrolló en el centro del campo, con más balón para los nuestros, pero con muy poco peligro. No es que las defensas se impusieran a los ataques, es que estos últimos no forzaban a los primeros. Las buenas intenciones de unos y otros morían en torno a la imaginaria línea de 3/4, donde una y otra vez se estrellaban locales y visitantes. Tanto es así, que en la primera mitad el filial se marchó sin nada que llevarse a la boca; mientras que los sanseros tan solo tuvieron dos tímidos remates. En el primero, Ocaña remató alto con la cabeza, un centro desde la diestra de Guille Perero, en una mala medición de la salida del meta Dani. En la segunda, el propio Perero lo intentó con un centro-chut desde la banda diestra, casi desde la línea de fondo, que acabó tocando en la parte superior del larguero, tras tocar el meta.

Tras el paso por vestuarios, el Sanse sí se mostró superior. Con más balón, los de Pablo Álvarez metieron a los visitantes en su campo, aunque sin hacerles daño. Los sanseros seguían tocando con paciencia y en horizontal, y eran incapaces de crear peligro por dentro. Por fuera, los centros desde la banda acababan siendo despejados sin muchas complicaciones. Aún así, antes de la hora de partido, Juancho pudo adelantar a los madrileños por partida doble. Primero tras cazar un balón muerto en el interior del área, que se le marchó alto. Después, tras rematar según le vino un centro desde la derecha de Miki Muñoz.

Viendo que se le iba el partido, y con ello el sueño del ascenso, el técnico visitante movió ficha. Ezequiel Loza introdujo un doble cambio, que conllevó un cambio de sistema, pasando a jugar el filial con dos puntas. Un cambio de idea que hizo salir a los cántabros de la cueva, logrando la reseñada única ocasión del partido que tuvieron.

Aunque los santanderinos lograron equilibrar la balanza en cuanto al dominio territorial, lo cierto era que el Sanse daba mejores sensaciones. Y aunque por momentos ambos parecieron firmar la prórroga (en la que al Sanse le valía el empate), a última hora los sanseros apretaron, pudiendo evitar el tiempo extra Hugo Esteban con un lanzamiento de falta directo que despejó Dani en descuento; y Luis Pareja de cabeza a la salida de un córner.

Iniciados los treinta minutos extras, el empate les valía a los de Pablo Álvarez, que, sin embargo, no especularon con el marcador. Desde el tercer silbatazo inicial de la tarde, los blanquirrojos se volcaron en búsqueda del tanto de la tranquilidad, ante un Rayo Cantabria que comenzaba a defender con algo más de nervios. Nada más arrancar la prórroga, Miki Muñoz tuvo el 1-0, pero envió el balón alto por muy poco.

A los diez minutos de la prórroga, llegó el gol de la tranquilidad sansera. Yael cazó un balón suelto cerca de la frontal del área. El cuero acabó en la escuadra, tras tocar en la espalda de uno de los centrales visitantes, y, sobre todo, tras una gran cantada del meta Dani.

Con el 1-0 el Sanse lo tenía todo prácticamente hecho. Con solo veinte minutos por delante, solo una catástrofe en forma de dos goles cántabros, apartaba a los madrileños de la final por el ascenso. Y aunque levantaron ligeramente el pie del acelerador, siguieron dominando el partido, ante un Rayo Cantabria que con el tanto quedó tocado y hundido, puesto que apenas lograba salir de su campo, y ni mucho menos cercar el área ni rematar con peligro.

De este modo, el San Sebastián de los Reyes pasó la primera eliminatoria. El próximo lunes buscará rival en el sorteo de Las Rozas, sabiendo que la vuelta será dentro de quince días en Matapiñonera, al haber quedado segundo.

SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES Jagoba; Saúl (Isma 94’), Mayorga (A), Luque (Luis Pareja 77’), Ocaña; Miki Muñoz (Josín 111’), Yael (A); Juancho (Hugo Esteban 89’), Macho (A), Guille Perero (Pablo Haro 106’); y Arasa (Binke 111’).
RAYO CANTABRIA
Dani; Jorrín (A) (Entreca 91’), Marco (A), Íñigo (Rodri 116’), Corral (Markel 96’); Dani González, Bustillo; Quicala (Mateo 69’), Diego Campo (Jorge Delgado 69’), Neco (Isaac 88’); y Santamaría.
GOLES 1-0 Yael (100’).
ÁRBITRO Clemente Manrique, colegio tinerfeño
INCIDENCIAS JDH-Matapiñonera, unos 2.800 espectadores.
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