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por fin se consiguió el ansiado ascenso que el CD Móstoles URJC llevaba buscando durante años y años. No pudo ser en los primeros play-off a Segunda División B, donde se cayó contra el Peralada en primera ronda. Tampoco pudo ser en los segundos play-off, ya que, en la penúltima eliminatoria, el Socuéllamos les impidió conseguir el sueño. Pero los sueños se cumplen, y hoy el club azulón estaba destinado a ser equipo de Segunda División RFEF.

No fue fácil. Portilla tuvo que aparecer como héroe de los suyos en dos ocasiones para remontar el gol inicial de Ayuso, y la afición tuvo que ver a Adnan tirar un penalti al palo en el descuento del choque. Pero el objetivo final estaba cumplido. El Moratalaz, con una afición ejemplar, que hizo un pasillo final a sus jugadores cuando se dirigían camino de vestuarios, ya tras perder el encuentro, ha sido un equipo digno de halagos y de esta gran final. Su temporada, cuando hace solo dos años estaba en Preferente, ha sido digna de admiración. Hoy son lágrimas de tristeza en el barrio madrileño, pero con lo bien que se están haciendo las cosas en el club, es muy probable que, en poco tiempo, esas mismas lágrimas sean de alegría.

La primera parte, al igual que la segunda, fue de mayor dominio mostoleño, aunque con ciertos tramos de máxima igualdad durante el choque. Pero, por lo general, el equipo de Jorge Vallejo se encontraba muy cómodo atrás y se hizo muy peligroso a la contra. Emi y Souza tuvieron las primeras ocasiones del partido, con sendos disparos desde la frontal, destacándose por encima del otro el del segundo, que se fue rozando el palo largo de la meta de Yayo.

Sin embargo, como ya se ha dicho, los visitantes se mostraban fuertes al contraataque. Mora, tras un centro por banda derecha, remató picado y centrado con la testa un balón que acabó manso en las manos de Tejero. A la segunda ocasión, en cambio, no perdonaría el conjunto de La Dehesa. Ayuso, al cuarto de hora de partido, en una contra, alcanzó el esférico en el centro del campo, avanzó con él hasta la frontal del área sin oposición y se sacó, al no entrarle nadie al paso, un derechazo impresionante que se adentró por la escuadra de la portería de Tejero, en un chut inalcanzable para cualquier portero.

Tras darse la sorpresa en El Soto, los mostoleños no se vinieron abajo y siguieron incidiendo sobre el área rival. Emi estrelló un cabezazo en el larguero poco después y Portilla, en un mano a mano posterior, chutó al palo corto con potencia con su pierna izquierda, teniendo que hacer Yayo una gran parada para atrapar el cuero.

A la media hora de juego, el mismo Portilla aprovechó un error en la zaga del Moratalaz, en el que Pablo, en una buena presión de los mostoleños, perdió el cuero en una zona delicada de su propio campo y, el atacante local, muy atento, recuperó el balón y se fue hacia el mano a mano contra Yayo. El “11” mostoleño, con mucha sangre fría, se sacó un disparo cruzado, raso y potente con el interior de su bota izquierda para definir a la perfección ante la salida del meta visitante, logrando así el empate para los suyos.

En los últimos minutos del primer período, el partido se igualó y calmó más en cuanto a oportunidades de gol se refiere. De hecho, hasta el descanso, solo se destacó una cesión a favor del Móstoles URJC, que se originó al coger Yayo con las manos, dentro del área, un pase de un compañero. Portilla, sin embargo, que fue el encargado de ejecutar esta acción sobre los veinte metros, envió su chut a la barrera.

En el comienzo de la segunda mitad, los de Víctor González volvieron a tomar las riendas del encuentro y a dominar la posesión del esférico. Las ocasiones volvieron, y con fuerza. Primero, ningún jugador local llegó a alcanzar un pase de la muerte de Souza antes de que Yayo atrapase el cuero con una buena estirada abajo. Después, Tejero tuvo que emplearse a fondo para detener un buen chut raso de Luismi sobre la medialuna del área.

Y después, cuando el árbitro estaba teniendo un partido relativamente calmado, llegó la polémica en ambas áreas, con apenas unos minutos de diferencia. En el área mostoleña, el Cata Díaz dejó la planta de su bota antes de que Mora ejecutase un disparo; en el área visitante, poco después, Recalde fue arrollado dentro del área por un jugador del Moratalaz mientras Merchán estaba sacando un saque de esquina. Aunque las dos penas máximas parecían claras y manifiestas, el colegiado del encuentro, Ignacio Bordons Romero, no lo vio así y dejó seguir el juego en ambas acciones, no sin llevarse él y sus asistentes las quejas de las dos aficiones.

A veinte minutos del final, Souza se sacó una jugada individual maestra para, después de recuperar el balón en el centro del campo, avanzar por la banda derecha con él mientras se marchaba de dos rivales por velocidad. Se adentró en el fondo del área y, en ese momento, volvió a dar un pase de la muerte que, esta vez sí, Portilla logró rematar en el área al palo corto. Sin embargo, Yayo, uno de los mejores porteros de la categoría, se hizo grande, tapó muy bien los espacios y detuvo con un paradón con el cuerpo el chut.

En los últimos quince minutos del encuentro, el Moratalaz reaccionó al dominio local, impulsado también por el empuje de su afición y la frescura de los primeros cambios, y tuvo las mejores ocasiones para llevarse el partido y el ascenso. Corchón tuvo una buena oportunidad con un buen disparo dentro del área que Tejero atrapó en dos tiempos con unas buenas manos arriba.

Pero las dos ocasiones más claras iban a llegar después. En la primera, Mora se fue por velocidad de dos defensores mostoleños tras recibir un gran pase y, cuando se dispuso a recortar a Tejero en el mano a mano con su pierna derecha, el meta local se estiró hacia el suelo para rebañar el balón de forma legal, en una acción de mucho mérito.

Después, en otra gran contra visitante, tras una acción bien elaborada, Mora recibió libre de marca dentro del área para encarar de nuevo en el mano a mano ante Tejero. Sin embargo, esta vez, el “7” del equipo de Jorge Vallejo recibió el balón sin tiempo para pensar y el meta mostoleño tuvo grandes reflejos para tapar muy bien espacios y, también, el disparo a bocajarro del delantero del Moratalaz.

Y en los últimos cinco minutos, llegaron las dos jugadas decisivas, una por cada equipo, que cambiarían el devenir del encuentro. A dos minutos de llegar al tiempo reglamentario, Dani Ponce, sobre el centro del campo, metió un gran pase raso entre líneas hacia Portilla, que con gran velocidad se dirigió al mano a mano contra Yayo, sin que ningún defensa visitante pudiera alcanzarle. De nuevo, el “11” mostoleño le ganó la partida al meta del Moratalaz y definió a la perfección, al palo largo y de forma precisa, para volver loca de alegría a la afición local y a todo un club.

Pero, a pesar del 2-1 a favor y del poco tiempo que quedaba, el partido aún tenía reservada una sorpresa más y es que, Recalde, cuando justo se cumplía el tiempo reglamentario, derribó dentro del área de forma clara a un jugador visitante, por lo que, esta vez sí, el colegiado del partido señaló la pena máxima. Adnan fue el valiente responsable de ejecutar este vital penalti. Tejero o Adnan. Solo podía ganar uno. Y fue el meta mostoleño, que respiró aliviado cuando vio al extremo del equipo de Jorge Vallejo disparar el cuero al palo izquierdo de la portería mostoleña.

 

MÓSTOLES URJC Tejero; Juancar (A), Cata Díaz, Recalde (A), Emi; Souza, Ledesma, Merchán; Salmerón (Dani Ponce 83’), Portilla (A), Chupe (Machuca 68’).
MORATALAZ
Yayo; Corchón (Vasco 89’), Caloto, Pablo (A), García (Valle 89’); Luismi, Ayuso, Aníbal (Palacios 70’); Adnan (Nabil 89’), Mora, Vargas (A) (Rida 56’).
GOLES 0-1 Ayuso (16′); 1-1 Portilla (29′); 2-1 Portilla (88′).
ÁRBITRO Bordons Romero.
INCIDENCIAS El Soto, unos 3.000 espectadores. Un millar de aficionados visitantes.
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