Publicidad

Antes de nada me gustaría dejar claro que no he visto jugar muchos partidos a Joao Félix. El primero completo fue el de la eliminatoria europea contra el Eintracht y honestamente me dejó flipado. No solo anotó tres goles, sino que se metió la función en la mochila y, con mucha personalidad y ningún pelo en el bigote, durante aquella velada lisboeta se jugó a lo que a este niño le dio la gana. Fue una actuación memorable, de esas difíciles de olvidar. Esa noche el joven portugués lanzó definitivamente sobre el balompié continental una flecha rellena de impacto.

Cuando un deportista te enamora te invaden las ganas de volverlo a ver, así que mi radar alcanzó el tramo final de la Europa League, alguna función perdida de la Liga Portuguesa y la Liga de Naciones, que conquistó precisamente el combinado luso. En ninguno de esos choques destacó espacialmente Joao Félix. En lo más reciente, sus partidos con Portugal, comenzó como titular junto a Cristiano y acabó desapareciendo hasta un rol muy secundario. En definitiva, se intuye que este muchacho es un chaval muy especial, pero…

… Pero considero que es un fichaje con muchísimo riesgo para el Atlético de Madrid. Posiblemente es la primera vez en la historia del fútbol que se produce tamaña inversión por un actor aún en cocción. Joao Félix ha ganado la única Liga que ha jugado y también el único trofeo en el que ha participado con la selección. Pero aterriza en uno de los grandes de Europa sin haber disputado una sola final (estuvo en el banquillo en la de la Liga de Naciones) y con apenas un par de apariciones en la Copa de Europa, la competición por antonomasia del fútbol mundial. Lo normal en un chaval de 19 años, claro. Pero por eso creo que no es descabellado pensar que 126 millones de euros por el traspaso es una cantidad exagerada.

Y ahora lo más importante. Me cuesta ver el idilio Simeone-Joao Félix. Sé que lo ha pedido él y que el argentino está entusiasmado con el fichaje, pero me sorprendería mucho que el portugués no necesitara una adaptación de varios meses. Pienso que físicamente le va a costar aguantar el ritmo de Los Ángeles de San Rafael y que debe interiorizar la obligación de trabajar en labores defensivas, algo hasta ahora innegociable para el Cholo. Me cubro con el escudo de la prudencia, pero es que de primeras no lo veo ni como titular indiscutible, aunque es evidente que aquí entra la variable de si acaba saliendo algún delantero más.

Joao Félix no es un futbolista consagrado, aunque todo lo que desprende es muy ilusionante. Posiblemente no esté preparado para ser el líder del Atleti de Simeone, aunque la apuesta institucional y el desembolso económico apunten el foco directamente a su cara de niño. Los jefes del Atlético de Madrid se le han jugado. Joao Félix es el as de la baraja tras perder cartas (y ganar pasta) con las ventas de Lucas, Griezmann y Rodrigo. Quizá dentro de dos años este texto sea una memez, pero al igual que ha hecho la entidad colchonera, el periodismo también debe apostar por el riesgo.

Publicidad

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí