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Informa: Daniel Domínguez

Nueve segundos y 53 centésimas. Eso duró el 0-0 en el marcador de El Chopo. Ese tiempo le bastó al Canillas y a Pitu para perforar por primera vez la portería defendida por Pascu. La tarde empezó de una manera inmejorable para el conjunto de Hortaleza y no finalizó con mal sabor de boca. Entre medias, eso sí, la sensación fue otra, también para un Galapagar que, de haber un vencedor en el partido, tendría que ser el cuadro serrano, el que más cerca estuvo de la meta adversaria con mayor frecuencia. Buceta volteó el resultado con dos goles, uno en cada mitad, pero, de nuevo, Pitu, apareció con la testa para establecer el 2-2 definitivo.

Ni siquiera dio tiempo a situar a los dos equipos sobre el terreno de juego. Borja Bardera sorprendió con el posicionamiento de Greci, más cerca de Buceta y Marcos Gil que de la zona defensiva, donde ha actuado de forma recurrente este curso. Sin embargo, la idea del técnico local realmente solo se pudo plasmar en el césped con 0-1, puesto que el Galapagar no llegó a tocar el balón con el resultado inicial. El esférico le llegó a Chengue en el costado izquierdo y desde cerca de la línea divisoria colgó un servicio que peinó Pitu hacia atrás y desde fuera del área que se convirtió en una vaselina sobre Pascu. Era, muy probablemente, uno de los jugadores de menor estatura de los 22 y en el duelo aéreo estaba uno de los más altos, pero al pegajoso exdelantero del Adarve le importó poco.

Así comenzó un encuentro que se podía vaticinar como caliente y tenso, debido a la manera cómo se desarrolló el precedente entre ambos en la primera vuelta. Entonces, el Galapagar venció en Agustín de Iturbide por 0-2, pero una alineación indebida del brasileño Filipe Menegate, decretada así por el Juez de Competición, alteró el resultado a 3-0. Algo que, atendiendo a este 2-2 de El Chopo, le da la ventaja a los de Jorge Mendoza en caso de igualdad a puntos a final de campaña, si bien los serranos cuentan con seis unidades más que su rival cuando restan 18 en disputa.

Por lo tanto, cabía esperar unas ganas de revancha. Y sí, lo cierto es que el partido empezó movido… pero por los goles. Porque, antes del cuarto de hora, los de Bardera restablecieron el empate por medio de Buceta, que esta vez no ejerció única y exclusivamente de rematador, sino que se fabricó él mismo la acción. Consiguió aguantar la carga de Cristian, superó a Marcos y, cuando parecía que podía quedarse sin opciones junto a la línea de fondo, coló el balón junto al poste más cercano. Un hueco precioso que Álvaro García, expectante ante un posible pase hacia atrás, le dejó y que el ’19’ aprovechó.

Entonces, el entrenador arlequinado ya había devuelto a Greci a una posición más habitual y ubicado a Juan de la Torre en su sitio, en el centro del campo. Un movimiento que no pareció ser trascendental para el desarrollo de la contienda, puesto que el Galapagar ya estaba teniendo más el balón, topándose con un Canillas que, aunque sabe manejarlo y tiene futbolistas muy capaces para ello, optó por estar algo más a la expectativa, con un dibujo de tres centrales. En el esquema de Mendoza, Chengue ocupó el carril zurdo y Tiago adelantó su demarcación unos metros hacia adelante para hacer las veces de enganche junto a Alan.

Pese a la sensación de mayor dominio del Galapagar, era el Canillas quien finalizaba sus aproximaciones con remates contra Pascu. El guardameta, de hecho, tuvo que detener un intento de Marcos en el minuto 29 y otro de Alan en el 39′, si bien ninguno de ellos implicó una gran estirada por su parte. Estas llegadas fueron producto de acciones relacionadas con la estrategia en su mayoría, al igual que varias del conjunto serrano, que logró meter a su oponente en el área por momentos, aunque sin obtener recompensa.

Los de Mendoza, al menos, sí dieron señales de cierto peligro en el primer periodo, porque en el segundo no fueron capaces de tirar hasta el minuto 78. Por lo tanto, los de Hortaleza tuvieron mérito por la forma cómo se mantuvieron en la pelea por los puntos, puesto que el Galapagar firmó el 2-1 al poco de volver de los vestuarios. Fue en un libre lateral lejano ejecutado por Nacho que Buceta peinó ante la pasividad defensiva canillista.

La falta era escorada y nada cercana a la línea del área grande, pero, en cualquier caso, dio la sensación de que el Canillas podía tener motivos para quejarse en relación a la existencia de infracción. De hecho, jugadores de uno y otro elenco manifestaron desagrado hacia la actuación de Espinosa Sedano, que, aunque sin errores de gravedad que afectaran al resultado, no fue capaz de permitir un juego fluido, al interrumpirlo de manera constante para sancionar contactos que, en muchos casos, parecían mínimos.

Así pues, el tiempo transcurría a favor del Galapagar y sin que sucediera nada especialmente reseñable sobre el césped. Pascu, incluso, podía confundirse con un espectador más, porque el Canillas no conseguía pisar el área local con la frecuencia que el marcador le exigía. Pero ahí es donde cobra especial relevancia el hecho de mantener una desventaja mínima en el electrónico. Cualquier detalle puede anular el guion y discurso previos. Y así ocurrió, al desviar Pitu con la cabeza un libre lejano de Chengue. Minutos antes, el delantero, que en enero volvió a Agustín de Iturbide tras su etapa en las categorías inferiores del club, vio cómo Pascu le negó el 2-2 en un mano a mano.

Con empate, lo cierto es que se lo pudo llevar cualquiera. Más allá de lo que pudieran decir los méritos acumulados, que sirve de muy poco, el Canillas, primero, y el Galapagar, después, tuvieron su oportunidad para marcar. No obstante, el libre directo de Chengue se fue ligeramente alto tras el toque en la barrera, mientras que el lanzamiento de falta de Del Val fue desviado por Álvaro García a saque de esquina. Con este resultado, a ambos se le sigue resistiendo la victoria. Al Galapagar, en casa, donde suma ya seis partidos sin ganar. Al Canillas, en líneas generales, puesto que, cuando salte al campo para enfrentarse al Villalba el próximo domingo, llevará más de dos meses sin saborear un triunfo. Pese a ello, los de Mendoza continuarán fuera de la zona de descenso, al menos, dos jornadas más… y ya solo restan seis.

GALAPAGAR Pascu; Guille, Juan de la Torre (Carlos Daniel, 69′), Rubén Darío, Borre (A) (Gonzaga, 60′); Ángel Aguilar (Pliego, 85′), Nacho (Del Val, 69′), Manu, Greci; Buceta (A) (Luis Barrionuevo, 85′), Marcos Gil (A).
CANILLAS
Álvaro García; Barajas (Dani Gil, 79′), Marcos (A), Cristian (A); Tobías (A), Chozas (Gaviria, 64′) (A), Tembleque (A), Chengue; Tiago (Pepe Lora, 79′), Alan, Pitu.
GOLES 0-1 Pitu (1′); 1-1 Buceta (12′); 2-1 Buceta (54′); 2-2 Pitu (82′)
ÁRBITRO Jorge Espinosa Sedano. Expulsó a Jorge Mendoza, entrenador visitante, por dos amarillas en el minuto 58 y 83.
INCIDENCIAS El Chopo, unos 500 espectadores.
Los Importantes 2023/2024
GALAPAGAR CANILLAS
3. 3.
2. Buceta 2. Pitu
1. Guille 1. Chengue
E: Borja Bardera 1 E: Jorge Mendoza 1
Á: Espinosa Sedano 0
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