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Informa: Isma Corregidor

Empate justo entre Alcalá y Trival Valderas, que no dieron un buen espectáculo. Ninguno de los dos equipos logró encontrar el camino hacia el buen fútbol, ni dominar el partido, y con ello merecer más que el contrario. Cada escuadra con sus lamentos y circunstancias, pero sin merecer sumar de tres.

Desde el inicio se vislumbraba que no iba a ser un partido para recordar. Las rachas de viento condicionaban el desarrollo del juego, aunque, a decir verdad, en los pocos tramos en los que no soplaba, tampoco se veía nada del otro mundo sobre el césped. Un césped sobre el que se estrenó Raúl Montero como entrenador (al menos de forma provisional), al frente de un Trival que tiene mucho que mejorar para salvar la categoría. El que fuera central, de sobra conocido en nuestro fútbol, se estrenó con el otrora clásico 4-4-2; idéntico despliegue que Salvachúa. Una apuesta de jugar por con dos puntas, poco visto últimamente, que no tuvo efectividad ofensiva.

El balón no tuvo un dueño claro. A los dos equipos les costaba tener posesiones largas, jugando muy directo con los dos mencionados puntas, que entraban poco en juego. Los cuatro centrales del partido tiraron de experiencia (tres de ellos superan los 34 años) para tener a raya a los delanteros, a los cuales tampoco les llegaban balones con claridad.

Dado este desarrollo del juego, el partido (sobre todo en la primera mitad) se convirtió en un lento pasar de minutos. Aunque se veía más metidos, con un punto más de intensidad a los de San José de Valderas, lo cierto es que poco o nada ocurría. Buta intentó el gol en un par de acciones desde fuera del área, sacando entre De Felipe y Monroy la acción más clara, casi sobre la línea. Enfrente, de no ser por lo molesto del viento, Lombo veía plácidamente el partido, puesto que el Alcalá ni se aproximaba al área. Prueba de ello es que los rojillos no botaron un solo córner en la primera mitad.

A punto de cumplirse la primera media hora, se adelantó el Trival. En un balón largo sobre Buta, el balón acabó despejado con poca contundencia, cayéndole a Marc Echarri fuera del área, escorado a la izquierda. Sin pensárselo, el delantero remató a portería, haciendo dibujar al balón una bonita parábola, colando el balón cerca de la escuadra contraria, junto al palo.

El tanto de los visitantes no hizo cambiar el partido. Ni unos ni otros lograban hacer nada destacable, llegándose al descanso con más pena que gloria. Un descanso tras el cual, el Trival tuvo la sentencia a los tres minutos. Precisamente tras el primer córner en favor de los locales, Merchán, Viti y Buta iniciaron una contra vertiginosa, tres contra dos, que finalizó con asistencia del ex rojillo para Buta, que, al tratar de ajustar el balón a la escuadra, se topó con una mano salvadora de Quesada.

La mejor acción del partido hacia albergar esperanzas de que en la segunda mitad se viera un buen espectáculo, pero nada más lejos de la realidad. La acción resultó ser un oasis en miedo de un desierto en el que no pasaba nada, y en el que el Alcalá logró empatar en una jugada embarullada. Tras un córner a la derecha de Lombo, el balón quedó muerto en torno al primer palo, entre una nube de piernas, siendo la última la de David López, que, girándose, con la zurda, batió a su ex equipo.

Tras el gol se vieron los mejores minutos del partido. El Alcalá le metió una marcha más, y merodeó el área, pero sin ser capaz de finalizar con peligro efectivo. Parecía que los cervantinos crecían sobre el césped, pero no terminaban de culminar jugadas, en parte por el buen hacer de la zaga alcorconera. Enfrente, según iban pasando los minutos, el Trival se iba desdibujando sobre el césped, pareciendo echar de menos una brújula sobre el campo que guiara su destino.

Un destino que pareció marcar que el partido tenía que acabar en empate. Primero porque Barca rozó el gol de la remontada, sacando sobre la línea su compañero Boom, que, en un intento de asegurar lo que parecía gol, despejó más que remató el balón. Algo muy parecido le ocurrió al Trival en la última jugada del partido, cuando tras un córner, el balón cayó muy cerca de la línea de gol, sin llegar a acertar un rematador que habría dado la victoria a los suyos, puesto que Sánchez Jiménez pitó el final al salir el balón por la línea de fondo.

De este modo, Alcalá y Trival sumaron un punto, que no cambia sus respectivas dinámicas. Los alcorconeros acumulan tres empates consecutivos, pero ocho jornadas sin ganar, habiendo ganado tan solo un partido de los últimos doce, lo que le mantiene en puestos de descenso. Por su parte, el Alcalá no termina de asaltar los puestos de honor, a pesar de acumular ocho partidos sin perder, pero habiendo empatado cuatro de los últimos cinco choques.

ALCALÁ Álex Quesada; David López (A), Tito, De Felipe (A), Navarro; Danilo (Pablo Zotes 61’), Aitor Monroy (Boom 61’), Módula (A), Rubén Expósito (Iván Riveiro 61’); Barca y Álvaro Portero (A).
TRIVAL VALDERAS
Lombo (A); Raúl Díez, Mario, Manu Jáimez, Youssef; Merchán, Yanike (A) (Iván Lean 59’), Mario Duque (A), Viti (Chami 59’); Buta y Marc Echarri (Klinger 83’).
GOLES 0-1 Marc Echarri (29’); 1-1 David López (63’).
ÁRBITRO Sánchez Jiménez. Amonestó al delegado visitante, Juan Carlos Blanco. El jugador del Trival, Merchán, jugó el segundo tiempo con la equipación con el dorsal 26 en lugar del 10, al haberse manchado de sangre.
INCIDENCIAS Municipal del Val, unos 1.200 espectadores.
Los Importantes 2023/2024
ALCALÁ TRIVAL
3. 3.
2. 2. Manu Jaimez
1. David López 1. Buta
E: Carlos Pérez Salvachúa 1 E: Raul Montero 1
Á: Sánchez Jiménez 1
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