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El filial blanco no pudo abrir el marcador, pese a tener ocasiones para hacerlo. |
Foto: JESÚS JIMÉNEZ |
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Las sensaciones que nos deja el Castilla no son positivas. Hoy era el día señalado para que los de Alejandro Menéndez consiguieran un nuevo triunfo y se asentaran definitivamente en la zona media de la tabla. El rival parecía propicio pero todo se esfumó en la primera parte.
El Cerro Reyes encontró muchas facilidades en la defensa madridista que permitía una y otra vez que que Juanito y Jose penetraran con facilidad. Después de un inicio de partido tranquilo, llegó la avalancha. Y es que en apenas diez minutos, los futbolistas del Cerro se plantaron cuatro veces delante de la portería de Adán, que fue el mejor del encuentro. Sólo la falta de acierto de los delanteros y la gran actuación del guardameta del Castilla evitaron la tragedia.
Esa ineficacia del rival dio alas a un Castilla que se puso el mono de trabajo. Mosquera y Cordero intentaron sujetar el centro del campo y Samu dejó destellos de su calidad. El chaval parecía el único futbolista capaz de desequilibrar la balanza a favor del Madrid.
Pero sólo fue un espejismo. El Cerro todavía guardaba un último asedio antes del descanso. Y el resultado fue un gol anulado, un fuera de juego inexistente que dejaba a Juanito solo delante de Adán y una jugada de Tino en la que el esférico se paseaba por el la línea de gol.
El Castilla celebró la llegada del descanso. La mejor noticia era el resultado. La segunda mitad nació mucho más equilibrada. Los blancos pusieron un punto más de agresividad y ganas y a ellos contribuyeron los cambios. Juanfran y Acuña dinamitaron la segunda mitad en la que el Castilla mejoró su imagen e incluso pudo marcar.
Mención especial merece el paraguayo Acuña. Volvía de una lesión pero sus ganas y su fuerza contagiaron al resto de compañeros. Buscó insistentemente el gol, y lo consiguió. Pero de nuevo el banderín del colegiado invalidaba un tanto que parecía legal.
El Cerro emepzó a dar por bueno el botín de Valdebebas y retrasó ligeramente todas sus líneas. A pesar de ello Juanito pudo marcar un auténtico golazo que la manopla de Adán despejó a corner.
El resultado ya no se movería. El Castilla encadena cinco jornadas consecutivas sin conocer la derrota pero hay que exigir mucho más a un equipo que debería estar más arriba. Los siete puntos con los que cuenta en su casillero se antojan insuficientes para una plantilla que se ha reforzado bien pero que por ahora no carbura. Ya se sabe que los filiales son imprevisibles y los resultados pueden llegar en cualquier momento. Pero el Castilla debe mejorar. Eso es innegable. |